Un difractómetro de rayos X 2D requiere un estricto mantenimiento diario para garantizar su precisión. Las tareas clave incluyen la gestión del entorno operativo (temperatura de 15 a 25 °C, humedad del 20 al 80 %, libre de polvo y vibraciones). La limpieza regular del portamuestras y los componentes internos es esencial, así como el mantenimiento del sistema de recirculación de agua de refrigeración para evitar obstrucciones. Los tubos de rayos X necesitan un acondicionamiento adecuado tras un periodo de inactividad prolongado y deben configurarse en modo de espera o apagarse de forma adecuada. La estación de trabajo informática requiere copias de seguridad, y es fundamental adoptar estrictas precauciones de seguridad, como evitar el contacto con las ventanas de berilio y no ignorar nunca los enclavamientos de seguridad.